¡¡¡YEEEEEI!!!!
Mi presencia hospitalaria estaba interrumpida porque si el verano y los cursos y tal, pero ya regresé. HOY. Oh, por dios. De nuevo familiarizarme con los olores los colores los sonidos. Huele a leche a medicamento a producto de limpieza silla de ruedas alcohol. Suena a máquinas que hacen bip cuando el suero acabó de pasar cuando se toma la radiografía cuando un aviso en el altavoz cuando papás niños enfermeros visitantes limpiadores. Gracias por el hospital.
El hospital de siempre. Y yo, otra persona. Tantito más leída, tantito más escrebida, tantito más pensada. El verano ha sido un proceso de formación intensa e intensiva. Ahora vuelvo y mi puesto tiene otro nombre y eso lo cambia todo. Esperan de mí otras cosas, yo espero de mí otras cosas, lo cambia todo. Ese nervio que sentía antes de entrar a cualquier cuarto ya no lo tengo. Esa sensación de que mucho de lo que sabía era más bien insitintivo no la tengo. Ahora más bien sé lo que sé (valga la rebuznancia) y que me preguuuuunten, y mi intuición claro viene siempre conmigo. Ahora me veo más desde afuera y entiendo más qué hago y me siento segura, eso también lo cambia todo. Cuando tuve angustia me senté a pensar y tenía en realidad elementos para pensar y llegar a una solución. O sea que sí estoy menos mensa que cuando empezó el verano. Yei.
También ayuda que cada persona que me vio me echó flores y qué bueno que volviste te extrañamos no te vayas nunca más ea ea baila baila u u !!!! La música siguió y siguió en mi corazón, y yo que no me acababa la sonrisa y el afecto el gusto y el hospital.
Y Bebé 3 Hermanito estaba ahí. Gordo. Cachetón. Con 4 dientes. Muchas nuevas historias que contar. ¡¡¡¡VIVA EL HOSPITAL!!!!!